B KAN SUPERCONSULTORIO


consultorio

 
Hola Belén querida amiga. Soy Sara y te escribo desde Cuenca porque me acaba de llamar una amiga para contarme su problema y como yo no soy una profesional como tú y no quiero cagarla, pues he decidido ponerte al corriente para que me orientes.
Te pongo en situación: "Mi amiga de 37 años (la edad no es baladí en este asunto concreto que nos ocupa, te lo aseguro) estaba bailando en el estudio con su marido, jazz, o similar, algo como agarrado (que tú me dirás también los del jazz). El caso es que la cosa prometía y parecía que iba a terminar, pues muy bien, para qué vamos a engañarnos. Pues va su marido y le suelta: -¡qué bonito momento, desde luego estoy con una señora estupenda! Y mi amiga que fina, lo que se dice muy fina, precisamente no es, va y le estampa: vete a tomar por culo: señora es mi madre, a mi me llamas dama o similar que es un término mucho más adecuado. Total, Belén que ipso facto me ha llamado, me ha expuesto su situación y me ha preguntado: A ver Sara, díme ¿cómo vivo yo este momento? ¿cómo tengo que vivirlo, eh? Yo me he quedado traspuesta (hija es que no soy profesional como tú, no tengo recursos) y lo único que se me ha ocurrido es decirle: pásame a tu marido, hazme ese favor, y le he explicado por qué nunca mais, señora, nunca mais y menos si lo que quiere es echar un polvo... Pero he aquí mi pregunta querida Belén: ¿cómo debe vivir mi amiga ese momento? le ha impactado, ya te lo digo, esto no se le pasa así como así, que la conozco muy bien. Díme algo por dios..

 

 


            

 
Querida Sara
 
Dile a tu amiga que cabreada. Que este momento debe vivirlo cabreada. No por la edad que tenga ni por nada, sino porque decirle a alguien que es una señora, es un piropo más que discutible aunque tengas 18. Señora es superrancio, díselo a tu amigo de mi parte. Y pregúntale qué le parecería a él si ella le hubiera dicho estoy con todo un señor. Dile que no tome como ejemplo a su padre ni a Arturo Fernández si quiere cepillarse a su mujer. Que hay estilos más de hoy en día.
Y dile a tu amiga que aunque el muchacho no lo haya hecho con mala intención ella igualmente debe vivirlo cabreada para que esto no se repita nunca más. Podríamos ponernos comprensivas y pensar que el muchacho tenía buenas intenciones y todo eso y que es que son torpes por naturaleza. pero no vamos a hacerlo, que aprenda, coño. 
Y diles que cambien de música, que eso no conduce más que a palabras como esa. Un poco de rock and roll.
 
Un abrazo a los tres y dile al marido que no nos guarde rencor.
 
Espero tu consulta personal, reina.
 
La Dra B kan





 

 

-